sábado, 21 de noviembre de 2015

ULTRA

Se comporta como perro. No dejó mi garantía. La nena me espera por cada vez que salgo. Aunque sea por su propia necesidad. Ella espera que vuelva.
Todos piensan que son independientes, pero ella por cada vez que salgo espera que yo vuelva.
Mi mamá le da de comer como un sustituto de mi papá, por decirlo de alguna manera. Mi gata siempre estuvo al lado de mi viejo. Y en sus peores momentos.
Hoy le acaricié el pecho, como me rasco como Tato Bores, después de una joda, en un departamento compartido. Ella es mi Mauricio, que me recuerda que la vida es otra y me resisto. Como le pasa a ella, nos pasa cada día en la calle.

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