viernes, 30 de diciembre de 2016

No by Shakira.

Esta semana vi a mi papá y a mi mejor amigo. Uno en el subte y al otro en el colectivo. Los gestos eran parecidos pero me sentí por un momento Drácula. Todo lo que no les dijimos. Un temblor de piernas más que simuladas.
Hubo una obra de Timbre 4 que me habló de los que nos moríamos en los gestos. De Melisa Hermida. Me pasa. No soy el único, mi hermana me habló de cosas que le suceden con  lo que encuentra por la calle. Me pregunto por qué tomo los ansiolíticos si es tan normal. Extranarlos entre las calles.
Quizá construya desde un imaginario sobre un destino. Vivo en una casa que no usan el aire acondicionado. Miro islas que nunca visité. Así, navegando. No las quiero volver a hablar en terapia.
Todo lo que no hablamos después de un NO. Simple. Como familia.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Loving the alien by David Bowie

Estoy conectando. Estoy rearmando en mi cabeza quien fui viendo en perspectiva. Vivo en un país de mosaicos y necesito reinventarme. Lo que sucedió en este blog y cosas que hice en el pasado.
Leí cosas maravillosas este año pese a que no puedo sostener un discurso progresista. No significa que dejé el progresismo por un ready made. Las formas que leo supieron reinventarse. Para mí viajar a Estados Unidos es un pecado. Criticar desde un lugar ajeno me volvió más vulnerable. Mis consumos culturales se redujeron a un ombligo intolerante. Mis amigos saben como continuar porque tuvieron un plan. Yo también lo tuve, nada más que no supe disfrutarlo.
Para el mundo externo me va muy bien. Supe separarme de los tangos pero cada vez son más personales. Exponerme. Antes hacía todo en secreto como un ritual. Hoy me veo y me siento más querido por los otros bailando en una fiesta.
Sostenerse desde donde podemos estar tranquilos, Rodrigo. Tea time cada vez que escuches a los mexicanos. Abrazados.

viernes, 23 de diciembre de 2016

jueves, 22 de diciembre de 2016

Busco sin querer encontrarte y aparecés igual.

Pasó el tiempo como una frase trillada cada vez que pienso sobre mis recuerdos. Traté y trato de comprender un tiempo plagado de errores personales a la hora de encarar vínculos con el mundo. No es fácil porque pasaron hechos en mi vida que me han marcado de alguna manera y me cuesta volver a sentirme bien. Digamos un poco más normal. La procesión va por dentro. Una persecución interna, cada vez más mía. Un mal predictivo a la hora de expresar.
No puedo vivir en sumas de placer porque mi vida se volvería efímera. Me moriría y cada vez que trato de llevarlo a cabo me asusto con mis propios demonios. Tengo los sentimientos apagados y fuerzo las emociones. No me parece algo leal para nadie. Quizá el pensamiento en soledad encerrado en mi casa me dejó en un torrente neurótico de nunca empezar. Un duelo que quizá no supe manejar.
Algunas actividades me están acompañando más que las personas. No quiero chocarme las copas con cada una de mis manos. Algo pasó en el medio.
Lo otro que perdí como atención en un terreno virgen.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Como una necesidad

Antes nos confomábamos con el ventilador. Ahora tenemos aire acondicionado. Me quedé en la primera opción. Aunque me de dolores de cuello. No me alcanza.
Siento las diferencias por pensar distinto en un universo que comparto. Los premios se los llevan los que conforman una locura oculta. Veo las patologías que me acompañarán. No la puedo resolver y de alguna manera la convivo en mis ficciones.
Escribo muy compacto en estos últimos tiempos. Será lo que me encuentro. Cuando la ficción dejó de ser.
PD: Puedo llamarme distinto en la llamada.

viernes, 16 de diciembre de 2016

On Fire by Phoenix

Cuando estaba enamorado escribía sobre esos chats. Alguna vez alguien movió los estadios. Ingenuo para otros pero llegó a ser un metejón para mi historia.
Volví a las conversaciones. Dejé de ser paqui. Un término pasado. Pero lo transito. Uno que otro me pide contactos por Facebook. Trabajo con redes. Y acepto.
Todo lo que era está editado, mutilado para lo exterior. Nadie sabe mi vida tangible. Quien sí y quien no. Eso lo pone cada uno en los contratos de privacidad con la red social que es afín.
Supo que trabajo y no estudio ahora.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Todo lo que no llegamos a casa.

Borraría toda la memoria de mi computadora. Tenía una japonesa que no hacía las tildes y se quedó sin batería. Tendría todo lo que escribía cuando vivía en Boedo. Incluso cuando estuve en rehabilitación. Mentira.
Usé las plantillas de blogger para escribir. Una desnudez que leo hoy. Posiciones ideológicas que no puedo sostener. Camuflo en terapia pero mi escritura me delató. Incluso novias.
Alguna vez pensé que era el actor de una obra que no sabía que era lindo. La belleza es subjetiva. Y los encontré en calles como en las cabinas. Con mis viejos vinagres. Algunos quisieron profundizarnos y nos fuimos como un taxi.
La melancolía son esos transportes que no supimos llevar. Como una Sofía de nuestra imaginación. En los cuadernos.

jueves, 8 de diciembre de 2016

The Robots by Kraftwerk.

Cuando ves en el otro que le pasa lo mismo que a vos. Mentime un poco que puede llegarme a gustar. Y no. Querías un hijo y cuando llegaba ese momento no te gustó. Pocos intentos. Conozco familias que congeniaron casi después del secundario.
No intenté. Si fuese por eso sería una Susanita de Quino. Solo deseos para algo que no viene. Más. Cuando la pornografía es el primer recurso. Algunos piensan que es solo del hombre.
No tengo todo regalado. Hay que leer manuales para los nuevos aparatos. Trabajos.

martes, 6 de diciembre de 2016

Dolores acostumbrados

No pensaba
que era un
Depeche,
tampoco rockero.
Él supo
decírmelo
sin llorar
y nos quedamos,
sin marcarlo
en el lapso
de un latido.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Fin de la lluvia de papas.

Mi cuñada tiene técnicas. Las sabe manejar mejor que cualquier ogro. Madres y suegras que me las fumo. Si por el corte de pelo o a que los niños tienen que hacer las cosas antes de fin de año. Maneja a tres, con el marido excluyente, como también se cortó el pelo. Se arregla, siempre.
Supo y sabe conquistar todos los días a mi hermano cada vez que suena el despertador, ¿Dónde está el límite que los chicos son míos? Una alquimia que nadie sabe. Encontraron las hormas del zapato. Incomoda el número pero se sostienen. Tenés ese aliento sin coger.
Hoy me pagó la entrada y disfruté una MILF haciendo las coreografías en el acto de fin de año. Un deseo. Pagá la entrada si querés disfrutar. Los sobrinos son excusa. El número de los niños lo disfrutamos otros. Los ajenos.
Me quedé con las ganas. Como toda fiesta cuando te ponés las cosas del niño.

viernes, 2 de diciembre de 2016

De mi arquitecto.

Le presté la guitarra a mi sobrino. La española de media caja. Está por hacer su primera muestra de música y tengo una conexión muy especial con él. Me supo contar sobre las melodías sin saber de lo que escuchaba.
Hace unos años en vacaciones, me puse a jugar con un pianito de plástico de mis sobrinos con algunas melodías y me puse a jugar a su lado. Toqué la canción y Benjamin me dijo:
- Está diciendo una mala palabra.
Toqué de vuelta la melodía.
- Dice pelotu...
En el momento le dije a mi hermano que este chico tiene oído. Mi sobrino no le gusta tocar, es medio vago. Desechó varias veces las actividades. Danzas irlandesas y hockey. Volvió por la música para deseperezarse.
Hoy, en el cumpleaños de mi hermano, con la guitarra que le presté se puso a practicar. Se puso a tocar Rezo por vos de Charly García y Luis Albeto Spinetta. La situación familiar siempre es incómoda. Espero que sea un atísbo de lo que puede llegar a ser. Con esos deditos nerviosos en un futuro. Tocar, disfrutarlo sin la obligación.
La canción que supo sacar sin saber qué es un instrumento hace muchos años se llama Crimen.